José Carballido, CTO de CyberSecurity Services en IBM Consulting, advierte sobre el futuro del riesgo que representa la computación cuántica para la criptografía actual. A medida que la tecnología cuántica avanza, se plantea una amenaza significativa para la seguridad de la información, especialmente en sectores donde se maneja información sensible.
La Amenaza Cuántica a la Criptografía Tradicional
La criptografía, que asegura la privacidad y la integridad de nuestras comunicaciones, podría verse comprometida. Actualmente, los ciberdelincuentes están acumulando datos cifrados, que podrían ser desencriptados una vez que la computación cuántica esté suficientemente desarrollada. Esto es preocupante, ya que un ordenador cuántico puede resolver problemas matemáticos complejos que tardarían miles de años en ser resueltos por un ordenador clásico. Según Carballido, esto significa que un atacante podría potencialmente descifrar información criptografiada en cuestión de horas.
Por esta razón, IBM se está posicionando como líder en la investigación y desarrollo de la criptografía postcuántica. Esta nueva tecnología plantea una serie de problemas matemáticos que son suficientemente complejos para que ni los ordenadores tradicionales ni los cuánticos puedan resolverlos, lo que promete proteger los datos frente a futuras amenazas.
El CTO de IBM enfatiza la urgencia de realizar una transformación hacia esta criptografía más segura. La situación actual demanda que las empresas tomemos la iniciativa para revisar y adaptar nuestros protocolos de seguridad antes de que la computación cuántica se implemente de forma generalizada.
Las empresas que requieran proteger información a largo plazo, como los contratos y las transacciones bancarias, deberán tomar medidas proactivas ya que, con la tecnología cuántica, un certificado podría ser alterado incluso después de haber sido firmado, lo que implicaría riesgos legales y financieros sin precedentes.
En este contexto, la criptoagilidad surge como un concepto clave: se trata de la capacidad de las organizaciones para adaptarse rápidamente a nuevas tecnologías de criptografía. Carballido señala que este proceso podría durar entre 8 y 12 años, ya que implica una revisión exhaustiva de numerosas comunicaciones y sistemas operativos.
IBM está trabajando en tres áreas principales: primero, desarrollando algoritmos de criptografía postcuántica; segundo, creando herramientas para facilitar la transición a las empresas; y tercero, ofreciendo consultoría y soporte en esta transformación. Hasta ahora, han colaborado con algunas entidades financieras para comenzar esta transición.
Mientras tanto, las administraciones públicas también están comenzando a abordar estas cuestiones, aunque aún se encuentran en una fase de desarrollo desigual en comparación con EE. UU., que ya está implementando directrices sobre la adopción de sistemas quantum safe.
Finalmente, aunque la transición a la criptografía postcuántica es una responsabilidad compartida entre empresas y gobiernos, los usuarios también pueden contribuir eligiendo productos que adopten estas nuevas tecnologías. Se espera que los próximos años sean cruciales para estructurar un futuro seguro en el ámbito digital.