Atraer inversiones es esencial para impulsar el desarrollo de la economía azul desde el Mediterráneo, según los miembros del Consejo de Expertos de la Economía Azul del Foro Económico del Mediterráneo. Durante una reunión celebrada en Barcelona, se expuso que este ecosistema propicia el crecimiento de un sector emergente, estratégico y sostenible, que utiliza los recursos marinos para fomentar la creación de empleo, la seguridad alimentaria y la innovación.
Oportunidades en sectores clave
Los expertos subrayaron la importancia de canalizar inversiones, especialmente en las primeras etapas de las start-ups, donde el riesgo suele ser mayor. Se identificaron varios sectores con alto potencial, como el transporte marítimo, logística-portuaria, observación y recogida de datos del océano y el biotecnológico.
El director general de Ocean Ecostructures, Ignasi Ferrer, explicó que el cultivo de algas no solo contribuye a la reducción de la contaminación, sino que también puede ser una fuente de proteínas y ayudar en el tratamiento de ciertas enfermedades. A su vez, Barcelona se destaca como un centro en biotecnología, aunque aún queda camino por recorrer en el ámbito marino.
Anna Majó, directora de proyectos estratégicos de Barcelona Activa, agregó que es esencial impulsar tanto las actividades económicas emergentes como la innovación en sectores ya establecidos. La observación del fondo marino, combinada con el ecosistema digital de la ciudad, podría optimizar la gestión de flotas y la predicción de fenómenos meteorológicos, según Pablo Bou, director de negocio de BlueNetCat.
Los expertos también discutieron la necesidad de interconectar conocimiento entre las principales ciudades del Mediterráneo y las instituciones académicas, un aspecto que podría potenciar el desarrollo del sector. Sin embargo, todos coincidieron en que la burocracia sigue siendo uno de los mayores obstáculos para la innovación y crecimiento en este ámbito.
El Foro Económico y Social del Mediterráneo, que celebrará su segunda edición en junio de 2025 en Málaga, busca ser un espacio de encuentro entre gobiernos, empresas y la sociedad civil, con el objetivo de integrar economía, territorio, progreso y personas para el desarrollo sostenible de la región.