BRUSELAS, 4 de febrero. Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, ha enfatizado la importancia de adoptar un enfoque pragmático y abierto en la negociación con Estados Unidos, subrayando al mismo tiempo la necesidad de proteger los intereses europeos frente a las nuevas políticas del presidente Donald Trump.
Defensa de los intereses europeos
En el contexto de la amenaza de Trump de imponer aranceles a las importaciones europeas, Von der Leyen destacó que la prioridad principal será identificar y trabajar en las áreas donde ambos lados comparten intereses comunes, recordando que las relaciones trasatlánticas son fundamentales para la prosperidad y la seguridad global.
Expresó que las economías de la Unión Europea (UE) y Estados Unidos son interdependientes, representando juntas el 40% del PIB mundial, lo que implica una gran cantidad de empleo en juego. “Estamos dispuestos a negociar firmemente cuando sea necesario y a encontrar soluciones siempre que sea posible”, afirmó durante la conferencia anual de embajadores de la UE.
Sin embargo, hizo hincapié en que, a pesar de esta disposición a negociar, la UE no debe dudar en defender sus propios intereses. “Dejaremos claro que siempre protegeremos nuestros propios intereses, como y cuando sea necesario. Este será siempre el camino europeo”, aseguró.
Ante la creciente utilización de herramientas de coerción económica por parte de EE.UU., Von der Leyen proclamó que Europa se compromete a salvaguardar su seguridad económica y nacional, buscando un equilibrio adecuado en las relaciones comerciales. En este sentido, reiteró el mensaje que transmitió tras la cumbre informal en Bruselas, donde se abordaron los próximos pasos en defensa y las relaciones transatlánticas, advirtiendo que la UE responderá con firmeza si se ve objeto de ataques injustos.
En cuanto a las relaciones con China, la presidenta de la Comisión Europea mencionó que el comercio con el gigante asiático es mutuamente beneficioso, aunque también conlleva “crecientes desequilibrios y riesgos”. “Debemos reequilibrar esta relación y asegurar que nuestras relaciones comerciales y de inversión sean equitativas y beneficiosas para Europa”, añadió, defendiendo la necesidad de reducir los riesgos asociados a las relaciones económicas con Pekín.
Finalmente, Von der Leyen subrayó que la UE debe ser más pragmática y capaz de mantener diálogos constructivos incluso con países que no comparten todos sus valores, enfatizando la importancia de encontrar puntos en común con los socios en beneficio mutuo. “En ocasiones, tendremos que aceptar que no estamos de acuerdo”, concluyó.