Desde el término de la pandemia, Baleares ha experimentado un crecimiento turístico constante, alcanzando casi 19 millones de visitantes en 2024. Sin embargo, esta afluencia ha ido acompañada de múltiples inconvenientes que han suscitado la preocupación tanto de turistas como de trabajadores locales.
Incidencias en la atención a turistas
Un claro ejemplo de estas dificultades ocurrió recientemente con un grupo de turistas del Imserso que se encontró con habitaciones sin preparar en su hotel, tras esperar varias horas al momento del check-in. Esta situación ha generado un notable malestar entre los visitantes, que esperaban un servicio acorde con el auge del turismo en la región.
Además, la situación laboral de los trabajadores en el aeropuerto de Palma se ha vuelto crítica. Han expresado su malestar ante AENA, denunciando que las obras en el recinto representan un riesgo para la salud de quienes laboran y transitan por sus instalaciones. Esta preocupación se suma a las críticas sobre la falta de preparación ante la creciente demanda turística.
Estas incidencias evidencian que, aunque Baleares está disfrutando de un aumento en el número de turistas, es fundamental abordar y resolver los problemas de infraestructura y atención al cliente para mantener la reputación de calidad en el servicio que se espera de un destino turístico de tal envergadura.