Los recientes enfrentamientos intercomunitarios en el condado de Magwi, en el estado de Equatoria Oriental, han resultado en un trágico balance de 41 muertos, según informaron las autoridades de Sudán del Sur. El presidente de la comunidad Bor, Angok Gordon Kuol, declaró en una entrevista que 65 personas han sido heridas y un número indeterminado de individuos se encuentra desaparecido.
Consecuencias de los enfrentamientos
La violencia ha derivado también en el desplazamiento de muchas familias y un saqueo significativo de ganado. El líder comunitario ha instado a los pastores a mantener la calma y evitar tomar la justicia por su mano, enfatizando la importancia de trabajar por la paz y la estabilidad en la región, y recordando que la paz actual es resultado del acuerdo logrado en 2018 entre el gobierno y los grupos rebeldes.
A pesar de los avances políticos, los enfrentamientos intercomunitarios han repuntado, siendo provocados en gran medida por la competencia por recursos debido a la desertificación y al desplazamiento de población, lo que intensifica las disputas entre pastores y agricultores. Las víctimas de los disturbios han encontrado refugio en hospitales, donde se están atendiendo a los heridos graves que necesitan asistencia médica urgente.
La comunidad ha sido clara en su llamado a la paz, recordando que son los propios ciudadanos quienes deben contribuir al bienestar del país y resistir la tentación de la violencia como una respuesta a la provocación.