A pesar de la crisis de juego y resultados que atraviesa el RCD Mallorca, la dirección deportiva del club, encabezada por Pablo Ortells, ha decidido no realizar fichajes en este mercado invernal. Ortells sostiene que no es necesario gastar más dinero en refuerzos, argumentando que la permanencia en la Primera División podría asegurarse en abril, gracias a los 30 puntos acumulados en la primera vuelta, lo cual es una de las mejores primeras mitades en la historia del club.
Voces críticas en el entorno del club
Mientras Ortells mantiene su postura optimista, también han surgido voces críticas dentro del entorno del Mallorca que demandan una mejora en la plantilla. Estos críticos no solo abogan por una mejora en el juego, sino que también sugieren que un esfuerzo adicional podría ayudar a alcanzar los 42 puntos necesarios para garantizar la permanencia.
La responsabilidad recae ahora sobre el entrenador Jagoba Arrasate, quien debe encontrar la manera de revitalizar un equipo que ha mostrado una preocupante baja de forma en algunos de sus jugadores. La situación actual plantea un gran desafío para el cuerpo técnico, que ahora debe trabajar con el material humano disponible para regresar a la senda de la victoria y lograr los objetivos marcados para esta temporada.