En un nuevo capítulo de sufrimiento, dos palestinos han perdido la vida este domingo por el ataque israelí en Jan Yunis, al sur de la Franja de Gaza. Y lo más doloroso es que esto sucede a pesar del alto el fuego que se supone debería estar vigente desde octubre de 2025. La realidad es cruel y aplastante; mientras las aguas de graves inundaciones amenazan a la población, los bombardeos continúan con fuerza.
Las primeras informaciones indican que un dron lanzó su mortal carga sobre un grupo de personas cerca de las Torres Taiba. Entre los fallecidos hay una mujer y un hombre, pero el número de heridos también ha aumentado, según reporta la agencia WAFA. Además, no podemos olvidar a Basma Atef al Saksak, una estudiante universitaria que falleció debido a las heridas recibidas en otro bombardeo que destrozó una tienda para desplazados dentro del campus hace unos días.
Una cifra desgarradora
El Ministerio de Sanidad gazatí no ha dejado de documentar el horror. Desde que entró en vigor el alto el fuego, ya son 1.610 muertos y 5.819 heridos. Y eso sin contar los 849 cuerpos recuperados en áreas donde las tropas israelíes se retiraron anteriormente. El panorama es devastador: desde el inicio del ataque tras los trágicos eventos del 7 de octubre de 2023 —donde unas 1.200 personas murieron y cerca de 250 fueron secuestradas— se han contabilizado ya 74.640 muertos y 175.947 heridos.
Mientras tanto, se alzan voces denunciando la continuidad de estos ataques a pesar del acuerdo supuestamente firmado por ambas partes para frenar esta espiral interminable de violencia.

