Marc Márquez está a un paso de escribir otro capítulo glorioso en su carrera tras haber conquistado su noveno título mundial en el Gran Premio de Japón, pero para entender este triunfo hay que retroceder hasta 2019. Fue un año mágico para él, donde dominó como nunca antes lo había hecho, ganando 12 de las 19 carreras y renovando con Honda por seis años, algo sin precedentes. Su hermano Álex se unía a la fiesta como campeón del mundo de Moto2, ¡qué tiempos!
Un golpe que cambió todo
Sin embargo, la felicidad se tornó en pesadilla el 19 de julio de 2020. Después de meses esperando que comenzara la temporada marcada por la pandemia, Marc partía como favorito en Jerez. Pero entonces ocurrió lo inesperado: una caída brutal durante una remontada. El impacto dejó su brazo derecho destrozado y dio inicio a una lucha titánica contra las lesiones que se extendería durante cinco largos años.
A pesar del diagnóstico devastador, él no se rindió. Se operó rápidamente y volvió a subirse a la moto casi al instante, aunque esa decisión le trajo más problemas. En sus propias palabras: “Mi error fue ese”, reflexionando sobre cómo esa presión lo llevó a otra operación. La temporada 2020 terminó abruptamente y comenzó una espiral interminable de cirugías y dolor.
Aunque su brazo no era el único obstáculo; Honda también empezó a quedarse atrás mientras otros fabricantes avanzaban, especialmente Ducati. En junio de 2023, después de tantas caídas en su circuito favorito -Sachsenring-, Marc decidió poner fin a su relación con Honda antes del tiempo estipulado para reencontrarse con él mismo.
Así es como llegó al equipo Gresini para la temporada 2024 junto a su hermano. A pesar de tener una moto inferior, logró demostrar que aún tenía ese fuego competitivo dentro: “Soldi zero, solo gas”, así resumía su nueva etapa.
El destino le sonrió y el pasado mes de septiembre consiguió ese anhelado noveno título mundial en Japón tras ganar casi todas las carreras del calendario. Aunque sufrió una nueva lesión justo después del campeonato que lo apartará del resto de la temporada, Marc encontró un camino hacia la paz interior después de tantos años marcados por lesiones y sacrificios.

