En un emocionante duelo en Alicante, el Palmer Basket dejó claro que no se rinde fácilmente. A pesar de caer en la prórroga por 97-93, los chicos dirigidos por Iñigo Núñez demostraron una fortaleza admirable y un trabajo en equipo digno de mención. Fue un partido donde la resiliencia brilló más que cualquier otro aspecto.
Desde el inicio, el conjunto mallorquín mostró una actitud tenaz. Con una defensa bien organizada y un ataque ágil, lograron limitar las opciones del HLA Alicante, creando un ritmo rápido que sorprendió a todos. DMoi Hodge, quien se convirtió en el máximo anotador del partido con 27 puntos, estuvo brillante durante toda la contienda. Junto a él, Álex Blanco manejó las jugadas con astucia mientras que Joan Sastre hacía magia en cada acción técnica.
Afrontando el desafío con coraje
A medida que avanzaba el encuentro, los hombres de Iñigo Núñez no aflojaron ni un momento. Después de terminar el primer cuarto con una ventaja de dobles dígitos (12-23), mantuvieron su nivel defensivo intacto y continuaron presionando a los locales. En el segundo cuarto, Octavio Brito, aportando siete puntos seguidos al inicio del periodo, dejó claro que venían dispuestos a luchar hasta el final.
No obstante, todo cambió en el tercer asalto cuando el HLA Alicante tomó las riendas del juego. Con jugadas magistrales de Mike Torres, comenzaron a equilibrar la balanza y dejaron ver su capacidad ofensiva. Pero como buen equipo batallador, Hodge volvió a cargar sobre sus hombros al Palmer para mantenerlo en la pelea.
La entrega final fue un espectáculo digno del baloncesto: ambos equipos luchaban punto a punto hasta llegar a esa prórroga tan reñida. Fue allí donde se decidió todo; aunque al final no salió como esperábamos, podemos sentirnos orgullosos de lo vivido en esta batalla deportiva.

