En una noche mágica en el Olímpico, la Roma ha conseguido un claro 3-0 frente al Sassuolo, una victoria que sabe a gloria tras la amarga derrota en Mánchester. Ese doloroso recuerdo de perder un partido que tenían casi ganado, donde se les escapó un 0-2, parece estar ya muy lejos. Ahora, ‘La Loba’ vuelve a rugir con fuerza.
Mario Hermoso fue el encargado de abrir el marcador, y vaya si lo hizo: su gol fue una auténtica obra de arte. Acompañado de un juego brillante por parte del equipo dirigido por Gasperini, los romanos demostraron que no solo son competitivos en Serie A, sino que están listos para pelear con los grandes como Lazio e Inter.
Un inicio fulgurante y una segunda parte convincente
Aparte del tanto inicial de Hermoso, la primera parte estuvo marcada por el buen juego y la colaboración entre los jugadores. En apenas tres minutos después del primer gol, Malen y Walukiewicz sentenciaron con otro golazo que dejó al Sassuolo sin respuestas. Y ya en la segunda mitad, Rodrigo Mora decidió cerrar el encuentro con otra gran jugada individual, haciendo olvidar momentáneamente a Dybala.
El Sassuolo se encuentra ahora en una situación complicada; Roberto Aquilani está al borde del despido tras encadenar seis derrotas en siete partidos. Sin duda, las cosas pintan mal para ellos mientras Roma sigue avanzando firme hacia una temporada llena de esperanzas y menos desilusiones.

