Este pasado sábado, el hotel Hipotels Playa de Palma Palace se convirtió en el escenario perfecto para homenajear a dos grandes del baloncesto balear: Rudy y Marta Fernández. La segunda edición de la Gala del Bàsquet Balear fue un evento lleno de emoción donde los hermanos recibieron el prestigioso Premi Llegenda, una distinción que les abre las puertas al Salón de la Fama del baloncesto en nuestras islas.
Rudy, con una sonrisa que reflejaba nostalgia, recordó sus inicios: “Iba a ver jugar a Marta cuando ambos comenzábamos en el Sant Josep Obrer. Para mí siempre ha sido una referente”. Su voz resonaba con cariño mientras rememoraba aquellos días, y se mostró agradecido por poder compartir este galardón con su hermana en el lugar que los vio crecer. “Estas islas me lo han dado todo”, añadió emocionado.
Un reconocimiento muy especial
Marta también compartió su gratitud hacia la Federación y la Fundación, subrayando que “todo empezó aquí”. Con cada palabra, transmitía su amor por Mallorca y lo significativo que era recibir ese premio en su tierra. Ambos hermanos celebraron juntos el crecimiento del baloncesto en Baleares, un deporte que no solo les ha dado fama sino también una familia.
Marta, ahora comentarista de partidos de la Liga Femenina Endesa, destacó cómo el equipo Azulmarino está haciendo ruido en la liga: “Para mí es uno de los mejores equipos. Pueden darles un susto a los grandes”, aseguró con confianza. Y no se detuvo ahí; también expresó su deseo ferviente de ver algún día a un equipo masculino isleño compitiendo en la ACB.
La ilusión estaba palpable en el ambiente. Rudy no escondió su entusiasmo por el impulso actual del baloncesto en Palma y habló sobre Baba Miller, un talento emergente que está dando sus primeros pasos en la NBA. “Tiene mucho margen y entre todos tenemos que cuidarlo para que vaya dando pasos poco a poco”, comentó con esperanza.

