En el corazón del Nou Llevant, un barrio de contrastes, se alza un nuevo asentamiento que ha puesto sobre la mesa una problemática que nos afecta a todos. Por un lado, tenemos esas impresionantes promociones de lujo, diseñadas para atraer a residentes extranjeros, y por otro, las viviendas más modestas que han sido hogar de generaciones desde los años 70 y 80. Pero lo cierto es que junto a estos vecinos de toda la vida han aparecido otros perfiles que reflejan la dura realidad de la emergencia habitacional en nuestra querida Palma.
Los caravanistas ya eran una presencia conocida en lugares como la Avenida de México. Sin embargo, ahora nos encontramos también con personas sin hogar que buscan refugio en rincones ocultos del barrio. ¿Te imaginas tener que cruzar una autovía arriesgando tu vida solo para encontrar un sitio donde dormir? Es algo surrealista pero tristemente real.
Un nuevo asentamiento cerca de Hacienda
A pocos metros de las oficinas de Hacienda, en la calle Ciudad de Querétaro y junto a un aparcamiento, han crecido carpas que albergan a quienes buscan un poco de calor humano y protección. Los vecinos aseguran haber visto hasta dos personas refugiadas ahí y no pueden evitar notar los olores desagradables que emanan del lugar. Para muchos resulta chocante encontrarse con esta situación tan cerca del bullicio cotidiano; especialmente cuando las mañanas traen consigo un flujo constante de personas y coches alrededor.
Incluso desde esa cafetería conocida por todos en el barrio se puede vislumbrar esta cruda realidad. Y no solo allí; el fenómeno del sinhogarismo se ha ido extendiendo también al parque Krekovic, donde antaño se okupó el quiosco central y donde ahora vemos a personas pasar la noche. Es momento de reflexionar: ¿qué estamos haciendo como comunidad? La historia sigue desarrollándose ante nuestros ojos y es nuestra responsabilidad decidir cómo queremos actuar.

