En una noche llena de tensión y emoción, España ha logrado superar a Portugal en la semifinal de la ‘Finalissima’. Con un marcador que llegó a estar 2-2 y un desenlace agónico, el equipo español se impuso 8-7 en una tanda de penaltis que quedará grabada en la memoria. Sergio González, héroe del encuentro, forzó la prórroga cuando apenas quedaban 55 segundos para el pitido final.
Un enfrentamiento de titanes
Ambas selecciones son sin duda las mejores de Europa, y dejaron claro que se conocen al dedillo. Los entrenadores, Jesús Velasco por parte española y Jorge Braz en el bando luso, han creado una rivalidad digna de los grandes clásicos del fútbol. Durante los primeros 20 minutos, se vivió un duelo táctico donde cada uno buscaba desajustar al otro sin conseguirlo.
A medida que avanzaba el partido, la intensidad fue aumentando. El arbitraje colombiano permitió que las emociones se desbordaran; aunque Antonio Pérez vio una amarilla, fue el VAR quien echó una mano a España con la expulsión de Rúben Góis. Sin embargo, ni así lograron marcar durante esos minutos decisivos.
Tras el descanso llegaron los goles: Raya abrió la cuenta para España, pero rápidamente Rúben Teixeira y Hugo Neves pusieron a Portugal por delante. Y cuando parecía que todo estaba perdido, Sergio González apareció para llevarnos a todos al borde del infarto con su gol que forzó los penaltis. En esa tanda decisiva, Jesús Herrero brilló como nunca deteniendo dos lanzamientos cruciales.
Así es como España regresa a una final más en su historia reciente. Nos espera un nuevo desafío y muchas ganas de celebrarlo juntos nuevamente.

