En la última jornada de LaLiga EA Sports, hemos sido testigos de un fenómeno preocupante que nos toca a todos: el uso de insultos y cánticos ofensivos en los estadios. LaLiga ha decidido levantar la voz y denunciar lo ocurrido en Getafe, Santander y Elche, donde tanto el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, como el exministro de Transportes, Óscar Puente, fueron objeto de improperios durante los partidos.
Un eco inquietante en las gradas
Antes del enfrentamiento entre Getafe y Sevilla, un grupo de aficionados locales se atrevió a entonar el cántico «Óscar Puente, asesino», una frase que resuena con fuerza pero sin sentido en un lugar que debería ser sinónimo de respeto y emoción. No solo eso; antes del partido Elche-Valencia también se escuchó este mismo grito cargado de odio.
Pero esto no acaba aquí. Durante el Racing-Real Madrid, justo antes de comenzar, algunos hinchas lanzaron insultos hacia Pedro Sánchez con el desafortunado grito «Pedro Sánchez, hijo de puta». Es increíble cómo un espacio diseñado para celebrar la pasión por el fútbol se transforma en un campo minado emocional donde las palabras pueden herir más que una falta.
Aún hay más: LaLiga también recogió otros incidentes donde aficionados del Rayo Vallecano lanzaban su propia letanía desafiante ante el Celta de Vigo. Estas actitudes son parte de una ola más amplia que afecta a nuestro deporte rey. Por eso es vital recordar que el fútbol debe unirnos, no dividirnos.
LaLiga lleva tiempo pidiendo más competencias para abordar esta violencia creciente en los estadios. A través de su plataforma LALIGAVS buscan escuchar a los aficionados y hacer algo al respecto; es hora de poner fin a este ambiente hostil y recuperar la esencia del juego.

