Este sábado, el Illes Balears Palma Futsal se prepara para un choque importante contra el Noia Portus Apostoli, un rival que siempre ha sabido complicarle la vida al equipo balear. Antonio Vadillo, su entrenador, no esconde la realidad: «Será un partido difícil, como todos. Es una cancha muy complicada que siempre nos cuesta mucho». A pesar de llegar con siete victorias a sus espaldas, Vadillo sabe que mantener esta racha no será fácil.
La batalla mental y táctica
«Nos van a obligar a estar a nuestro máximo nivel», asegura con esa mezcla de determinación y respeto que lo caracteriza. Y es que los enfrentamientos con Noia son intensos; suelen ser como minipartidos dentro del partido, donde cada momento cuenta y hay que saber adaptarse al juego cambiante. El jerezano recalca la importancia de estar mentalizados y de poder imponer su propio ritmo en el campo.
A pesar de las bajas notables de Fabinho —que está concentrado con Brasil— y Luan Muller, Vadillo mantiene su confianza en el grupo: «Tenemos una plantilla competitiva y larga precisamente para estas cosas». De hecho, ve la ausencia del brasileño como una oportunidad para que otros compañeros brillen en el terreno de juego. Su filosofía es clara: hay momentos para todos.
Ciertamente, él mismo ha aprendido a no dejarse llevar por los resultados previos. «No miramos las dinámicas ni las rachas. Sabemos que no vamos a ganar siempre», destaca mientras recuerda cómo han tenido que luchar hasta el final en partidos como el reciente ante El Ejido. Esa capacidad de sufrir y salir adelante es lo que quiere ver en sus jugadores ahora más que nunca.
Aunque están ante un desafío complicado, Vadillo se siente satisfecho con la evolución del equipo: «Estamos entrenando bastante bien y jugando relativamente bien». La identidad ofensiva sigue siendo clave; quieren tener la pelota y ser valientes frente al rival. Con esta mentalidad buscarán seguir alargando su buen inicio en uno de los escenarios más exigentes del campeonato.

