La historia de Martina Campos, capitana y alma del equipo español de rugby seven, se escribió en los Juegos Olímpicos de la Juventud de Dakar 2026. La joven mallorquina y su equipo no lograron alcanzar las medallas que tanto deseaban. A pesar de sus esfuerzos, la realidad fue dura: tras perder sus dos primeros encuentros en la fase de grupos contra República Checa y Madagascar, se encontraron en una situación complicada.
El martes, se enfrentaron a Estados Unidos en un partido que dejó claro que el camino hacia el podio iba a ser difícil. Con un resultado contundente (14-0), la selección quedó fuera del combate por las medallas y tuvo que encarar la búsqueda del quinto puesto desde las últimas posiciones del Grupo B. En su primer encuentro, el golpe fue severo; España cayó ante China con un abultado 39-0. Sin embargo, en medio de esta tempestad, surgió un rayo de esperanza cuando lograron vencer a las anfitrionas senegalesas con un marcador 27-0, consiguiendo así su único triunfo en este torneo.
Un viaje lleno de aprendizajes
Madagascar terminó llevándose el bronce mientras Australia y Kenia luchaban por el oro. Para Martina Campos, este evento no solo representa una experiencia internacional inolvidable; es también un trampolín para su carrera como jugadora formada en El Toro y CTEIB, ahora defendiendo los colores del clásico El Salvador en Valladolid. Esta joven promesa ha demostrado tener lo necesario para dejar huella en el mundo del rugby. A veces se gana y otras se aprende; lo importante es seguir adelante.

