La mañana en Son Ferriol comenzó como cualquier otra, pero de repente se tornó trágica. Un hombre fue atropellado y, lo que es aún más doloroso, su agresor decidió huir, dejándolo tendido en el suelo. Nos preguntamos: ¿cómo puede alguien ser tan insensible? La indiferencia ante el sufrimiento ajeno es un tema que nos toca a todos.
La lucha por la justicia
Este incidente no solo es un hecho aislado; representa un grito de alerta sobre la falta de empatía en nuestra sociedad. Las víctimas merecen más que ser abandonadas a su suerte. Familias enteras sufren las consecuencias de actos así, y no podemos permitir que esta historia quede en el olvido. Este tipo de situaciones debería motivarnos a unirnos y exigir cambios reales. Porque, al final del día, todos estamos conectados y lo que le pasa a uno, nos afecta a todos.

