El panorama electoral en Brasil ha tomado un giro inesperado. Kassio Nunes Marques, presidente del Tribunal Superior Electoral (TSE), salió a defender lo que él llama la «absoluta normalidad» de las recientes elecciones presidenciales. En sus palabras, parece claro que su compromiso con la «voluntad soberana del electorado» es inquebrantable, incluso frente a las acusaciones de fraude lanzadas por el excandidato Flávio Bolsonaro. Este último, tras su derrota, ha decidido buscar refugio en Estados Unidos y proclamarse como el «líder de Brasil» desde el exilio.
La controversia en medio de la votación
Nunes Marques no se ha quedado callado. Calificó los comicios del domingo pasado como «las elecciones más inclusivas de la historia brasileña». Pero aquí viene la trampa: mencionó una supuesta «inestabilidad en la recta final de la votación», dejando entrever su preocupación por los sucesos alrededor del horario de apertura de las urnas. No obstante, aseguró que gracias a las medidas tomadas y al profesionalismo del tribunal, el escrutinio avanzó sin contratiempos.
En un tono firme, garantizó que todos los cuestionamientos seguirán su curso legal y serán atendidos con seriedad. No olvidó reconocer el esfuerzo incansable de funcionarios y fuerzas de seguridad durante todo el proceso, insistiendo en que se respetaron todas las normativas legales.
Todo este revuelo llega justo cuando Flávio Bolsonaro lanzó un comunicado desde su refugio estadounidense. El senador escapó del país tras una orden judicial que le prohibía salir mientras se investiga un caso por blanqueo de capitales. Su mensaje es contundente: habla de un «repugnante fraude electoral» y asegura que es matemáticamente imposible que Luiz Inácio Lula da Silva haya cambiado tanto las encuestas a su favor.
En este ambiente tenso, Flávio se presenta como víctima de una caza de brujas orquestada por el Partido de los Trabajadores y el Supremo Tribunal. Con aspiraciones políticas desde el exilio, busca movilizar a la oposición e incluso ha agradecido públicamente el apoyo recibido por figuras internacionales como Donald Trump.

