En una tarde que prometía ser emocionante, el Palmer Basket se encontró con una dura realidad en el Palau d’Esports de Son Moix. En un partido que se decidió al final, los mallorquines cayeron ante el Tizona Burgos por un apretado 94-95, dejando escapar una oportunidad dorada para afianzarse en la lucha por el liderato.
El encuentro comenzó con un emotivo homenaje a Ander Urdriain, quien dejó huella en el Palmer antes de unirse a las filas del Burgos. Pero rápidamente, los locales tomaron las riendas con un arranque arrollador de 7-0. Sin embargo, tras pedir tiempo muerto, los leoneses no tardaron en equilibrar la balanza gracias a Sebastian Aris y Jalen Tate. Así, el primer cuarto terminó en tablas: 26-26.
Un partido lleno de altibajos
A medida que avanzaba el segundo cuarto, todo parecía complicarse para el Palmer. Con Brito acumulando faltas y Wimberg también perdiéndose por ese camino, la presión aumentó. Los visitantes aprovecharon cada error local para tomar ventaja, aunque los isleños no se rindieron fácilmente y se fueron al descanso con un ajustado 45-46.
Al volver del vestuario, el Tizona salió decidido a marcar territorio y lo hizo golpeando primero. DMoi Hodge brilló con luz propia anotando puntos cruciales; sin embargo, su esfuerzo no fue suficiente para frenar la inercia visitante que continuaba aumentando la brecha.
Con menos de un minuto en juego y tras alternar ventajas en el marcador, Hodge dio esperanzas al equipo local con su primer triple del partido. Pero cuando todo parecía indicar que podían hacerse con la victoria, Mingo lanzó un tiro forzado desde más allá de la línea de tres que no logró tocar aro.
Así concluyó este trepidante choque donde el Palmer dejó escapar una gran oportunidad frente a un rival al que se le podía haber ganado. Ahora toca reflexionar y prepararse para recibir al Oviedo el próximo 1 de noviembre en Son Moix.

