BERLÍN, 25 de octubre. En un clima político cada vez más incierto, solo un 23% de los alemanes confían en que el canciller Friedrich Merz logre completar su legislatura al mando de la coalición entre la Unión Demócrata Cristiana (CDU) y el Partido Socialdemócrata (SPD). Así lo revela un sondeo reciente de YouGov que nos deja ver una realidad inquietante: muchos ya anticipan unas elecciones anticipadas para principios de 2029.
La situación se agrava cuando el 13% de los encuestados cree firmemente que esta alianza se desmoronará antes de terminar el año 2026, mientras que un contundente 44% espera que todo estalle entre 2027 y 2028. Casi uno de cada cinco no sabe o prefiere no contestar, reflejando la confusión reinante.
Pesimismo entre las filas políticas
Aún más alarmante es el sentir dentro del propio electorado CDU y su aliado bávaro, la CSU. Un apabullante 53%% piensa que la coalición no llegará a 2029, mientras que solo un 32%% se muestra optimista respecto a cumplir con todo el mandato. Y si miramos a los seguidores del SPD, las cosas no pintan mejor: un 46%% está convencido de que habrá elecciones anticipadas.
Cabe recordar que los recientes fracasos electorales tanto del SPD como de la CDU en diversas regiones desde septiembre han avivado aún más estas especulaciones sobre una ruptura inminente. Por si fuera poco, las tensiones por políticas económicas y reformas sociales están poniendo a prueba la salud misma de esta unión.
No obstante, en medio del caos, hay voces como la de Franziska Hoppermann, secretaria general de la CDU. Ella asegura que no hay motivos para pensar en una caída del Gobierno y ha enfatizado en entrevistas su creencia firme sobre la responsabilidad compartida: “Todo el mundo es consciente de su responsabilidad”. Además, resalta la necesidad imperiosa de reformas tras dos décadas sin cambios significativos.
Aunque Hoppermann intenta ofrecer un rayo de esperanza al señalar mejoras en las proyecciones económicas del país –“Lo que hacemos está teniendo efecto”– parece claro que las aguas siguen revueltas en Berlín.

