Joan Sastre, el último refuerzo del Palmer Basket, ha compartido su historia en una entrevista cercana, llevándonos al Palau d’Esports de Son Moix. Con un palmarés que incluye una Liga Endesa y un bronce en el Eurobasket 2017, este jugador mallorquín regresa a su tierra tras cinco años en La Laguna Tenerife, donde se sintió algo olvidado cuando el club decidió no contar con él para esta temporada. Aun así, su hogar siempre le esperaba.
La conversación fluye fácilmente mientras Sastre cuenta cómo está volviendo a las pistas tras un mes de inactividad. «Voy poco a poco», dice con sinceridad. Su regreso es casi como un reencuentro con su propia esencia, y está claro que siente la emoción de estar de vuelta en Mallorca.
Un cambio inesperado pero necesario
Sobre su salida de Tenerife, comenta sin tapujos: «Tenía contrato, pero ellos decidieron que no me querían más». Una situación dura, pero él ha decidido mirar hacia adelante y aprovechar la oportunidad que se presenta con el Palmer Basket. Lo describe como una suerte de segunda oportunidad: «No quiero estar donde no me quieren».
Sastre ha vivido grandes momentos en sus años fuera; desde los entrenamientos hasta los triunfos inesperados como el título de Liga con Valencia. Pero lo que realmente le llena son las amistades forjadas y las vivencias compartidas en cada equipo. Con cariño recuerda esos momentos: «Si un equipo funciona fuera de la pista, también lo hará dentro».
Incluso tuvo la suerte de ser parte del equipo nacional español durante el Eurobasket 2017: «Estar allí fue un sueño», confiesa emocionado.
A pesar de las ofertas que recibió tras su salida de Tenerife, Joan priorizó su vida personal y familiar antes que cualquier cuestión económica. El interés del Palmer llegó en un momento clave y pronto se dio cuenta de que era hora de volver a casa: «Estoy aquí porque quiero», afirma contundente.
Sastre se siente entusiasmado por el proyecto joven y ambicioso del Palmer Basket y está decidido a aportar toda su experiencia al grupo. Con mucha humildad explica: «Vengo a sumar y ayudar a los jóvenes talentos».
Con la mirada puesta en el futuro del baloncesto mallorquín, Joan Sastre nos recuerda lo importante que es creer en nuestras raíces y luchar por nuestros sueños.

