MADRID, 21 Oct. (EUROPA PRESS) – La historia de Stephen Hubbard, un hombre de 75 años que ha estado tras las rejas en Rusia, da un giro inesperado. El presidente Vladimir Putin anunció este miércoles su liberación, después de haber sido acusado de unirse a las filas ucranianas como ‘mercenario’. Durante una reunión con Steve Witkoff, enviado especial de Estados Unidos, Putin reveló que Hubbard se encuentra en el aeropuerto Internacional Púlkovo en San Petersburgo.
Witkoff no pudo ocultar su satisfacción y agradeció tanto a Putin como al presidente Donald Trump por esta decisión. “Gracias a usted, Hubbard va a volver a casa con su familia”, compartió el enviado mientras la conversación era transmitida en vivo. Este encuentro se produce tras semanas de tensiones y negociaciones sobre la situación del estadounidense.
Una lucha por la libertad
A lo largo de estos meses, la vida de Hubbard ha estado marcada por un juicio a puerta cerrada que lo condenó a seis años y diez meses de cárcel. Las acusaciones rusas lo retrataron como un mercenario más en un conflicto que ha sacudido Europa del Este. Sin embargo, Trump había insistido en varias ocasiones que era momento de devolverlo a casa: “He estado hablando con Putin sobre esto y le he pedido encarecidamente que lo libere”, afirmó el presidente estadounidense durante una rueda de prensa reciente.
La liberación de Stephen no solo representa una victoria personal para él y su familia; también es un recordatorio palpable del complicado entramado político entre Rusia y Estados Unidos. En medio de discursos grandilocuentes sobre seguridad nacional y conflictos internacionales, hay historias humanas que nos conectan a todos. Y hoy, esa historia tiene un final feliz para Hubbard.

