La noche del PSG en la Champions League no fue precisamente un cuento de hadas. Enfrentándose al Barcelona, el equipo francés tuvo que hacer cambios en su alineación antes de lo esperado, y no por estrategia, sino por necesidad. A tan solo 20 minutos del pitido inicial, Ousmane Dembélé levantó la mano pidiendo el cambio a Luis Enrique. La razón era clara: había sentido un pinchazo en la parte posterior de su pierna izquierda.
Una noche aciaga para el PSG
La preocupación se apoderó del ambiente cuando Dembélé se detuvo en seco. Aquella acción individual que prometía ser brillante terminó con él visiblemente contrariado mientras abandonaba el campo. Y aunque Pedri, su excompañero en el Barça, mostró deportividad lanzando el balón fuera para detener el juego, la realidad es que el golpe ya estaba dado. Hasta ese momento, Dembélé había sido uno de los más activos del PSG, acumulando tres goles y tres asistencias en lo que va de competición.
Pero esta historia no termina aquí; no fue solo Dembélé quien se vio obligado a dejar el partido antes de tiempo. También Kvaratskhelia y Marquinhos sucumbieron a las lesiones. El georgiano sintió molestias tras un choque desafortunado con Xavi Espart y Marquinhos sufrió tras un sprint intenso junto a Anthony Gordon. El escenario se tornaba cada vez más complicado para los parisinos.
Con Ferran Torres como sustituto de Dembélé y ante unas gradas expectantes pero temerosas por lo que estaba sucediendo, la situación parecía desmoronarse para el PSG. ¿Qué pasará ahora con sus aspiraciones europeas? Sin duda, una noche para olvidar en París.

