El pasado lunes, las autoridades israelíes anunciaron la detención de diez personas que, supuestamente, tienen un papel importante en los recientes ataques cometidos por colonos en Cisjordania. Este conflicto se ha cobrado varios heridos, incluyendo a Heidi Levine, una periodista del The Washington Post, y a diplomáticos europeos. La Policía, como siempre, parece estar reaccionando tarde.
En un comunicado lanzado en redes sociales, la policía detalló que estas detenciones fueron realizadas a primera hora del día y están relacionadas con lo que ellos llaman «incidentes violentos». Pero vamos, ¿qué tipo de violencia estamos hablando? La agresión a una periodista y el ataque a diplomáticos en Taibé son solo ejemplos de una situación mucho más compleja que merece ser contada con toda su crudeza.
Las palabras del comisario y la realidad sobre el terreno
El comisario de la Policía, Danny Levy, insistió en que “la ley se aplica a todos”, pero muchos nos preguntamos si eso es realmente cierto. Tras las críticas por la inacción frente a los ataques de colonos, Levy defendió que están comprometidos con aplicar la ley de manera justa e imparcial. Sin embargo, vemos cómo los incidentes siguen acumulándose sin respuesta efectiva.
El primer ataque ocurrió el viernes durante la recolección de aceitunas en Abú Falá. Ahí fue cuando algunos palestinos y nuestra colega Heidi resultaron heridos. Al día siguiente, más colonos se atrevieron a agredir a los diplomáticos europeos mientras circulaban por Taibé. Esto no es aislado; sucede dentro de un contexto alarmante donde los ataques han aumentado desde el 7 de octubre.
A nadie se le escapa que estamos viviendo tiempos convulsos. Solo este año ya hemos visto cifras escalofriantes de palestinos muertos en Cisjordania; parece que cada vez hay menos espacio para el diálogo y más para el enfrentamiento.

