En una tarde en la que el Arsenal parecía más dormido que despierto, lograron salir del City Ground con una victoria por 0-1 sobre el Nottingham Forest. Con un solo tiro a puerta durante todo el partido, este encuentro fue un claro ejemplo de cómo a veces hay que saber aprovechar las oportunidades cuando se presentan. Madueke, quien fue el autor del único tanto, celebró su gol como si fuera un triunfo monumental.
Sólo un destello en medio de la oscuridad
A medida que avanzaba el partido, era evidente que ambos equipos no estaban dispuestos a dejarse llevar. El Arsenal llegó a la séptima jornada de la Premier League buscando recortar distancias con un Manchester City imbatible, pero lo cierto es que su juego dejó mucho que desear. Desde los primeros minutos, se apoderaron del balón; sin embargo, sus intentos eran tan tímidos que no hubo una verdadera emoción hasta bien entrada la primera mitad.
Aunque los jugadores del Arsenal intentaron crear peligro mediante algunos saques de esquina y algún disparo lejano de Havertz, las ocasiones brillaban por su ausencia. La segunda parte continuó en esta tónica grisácea hasta que finalmente llegó ese mágico momento en el minuto 80. Un remate inesperado desde la izquierda resultó ser suficiente para desnivelar la balanza: Madueke había hecho magia con su pie y había puesto al Arsenal en ventaja.
Pese al esfuerzo final del Nottingham para buscar el empate y sembrar algo de miedo entre los aficionados ‘gunners’, como ese espectacular regate de Murillo o las intervenciones clave de Konsa, al final no les quedó más remedio que aceptar la derrota. En resumen, aunque este triunfo puede parecer insípido y quizás cuestionable en términos de juego vistoso, los tres puntos son lo único que importa mientras continúan en la lucha por alcanzar al equipo citadino.

