José, un joven español que decidió dejar atrás su tierra natal, nos cuenta cómo es su vida laboral en la fría Islandia. En uno de sus vídeos de TikTok, comparte con sus seguidores su realidad laboral y lo que muchos no se atreven a mencionar. Aquí, el trabajo puede parecer atractivo por los salarios más altos, pero hay un lado que pocos conocen.
Un sistema curioso de jornadas laborales
«Muchos habréis pensado en venir a trabajar aquí, y seguro que os suena el famoso 3-2-2», dice José con un tono cercano y desenfadado. Este modelo implica que trabajas tres días seguidos y luego descansas dos, para volver a trabajar otros dos. Sin embargo, este calendario tiene su trampa: las horas son largas. «Al final del mes acumulas unas 172 horas, ¡y eso puede ser agotador!», añade con sinceridad.
A pesar de las extensas jornadas de entre 11 y 12 horas diarias, José encuentra algo positivo: al acumular tantas horas en poco tiempo, puedes disfrutar después de una o incluso dos semanas libres sin pensar en el trabajo. Esto podría parecer una locura para algunos, pero él asegura que «no está tan mal» si lo miras desde otra perspectiva.
Pero la vida no solo se trata del trabajo; también hay gastos que considerar. José vive en un pequeño pueblo donde el alquiler puede ser abrumador: «Compartimos un cuarto y pagamos unos 400 euros cada uno», explica. A pesar del elevado costo de la vivienda, confiesa que su salario ronda los 2.800 euros, aunque varía según las horas trabajadas y la ubicación.
Aunque la vida en Islandia tiene sus desafíos —como el clima frío o los altos precios— también ofrece oportunidades únicas para quienes buscan cambiar de rumbo. Y así es como José nos recuerda que emigrar no es fácil, pero puede tener recompensas inesperadas.

