La abogada sudafricana Navi Pillay, galardonada con el Nobel de la Paz en 2026, ha alzado su voz contra las atrocidades en Gaza. En una reciente entrevista con Sky News, no se ha cortado un pelo al afirmar que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, debería ser juzgado por incitar a lo que ella considera un genocidio. «Nuestra conclusión es clara: él, junto al presidente Isaac Herzog y el exministro de Defensa Yoav Gallant, deben rendir cuentas», afirmó con firmeza.
Un llamado urgente a la acción
Pillay recuerda que la Convención sobre el Genocidio fue creada precisamente para evitar que lleguemos tarde a situaciones críticas como esta. «El mundo no puede quedarse de brazos cruzados esperando a que miles mueran para actuar; eso ya sería demasiado tarde», advirtió. No se trata solo de un asunto legal; es una responsabilidad moral de todos los Estados firmantes intervenir cuando haya indicios claros de un posible genocidio.
No obstante, sus palabras han encontrado resistencia desde el Gobierno israelí, que las ha calificado como ataques políticos infundados. Pero Pillay no se deja amedrentar y recuerda cómo Israel le abrió las puertas en su momento: «Fui invitada a realizar una misión allí como alta comisionada para los Derechos Humanos. Fue solo después de asumir la presidencia de la comisión cuando comenzaron los insultos acusándome de antisemitismo».
Además, destacó que su informe sobre el genocidio está respaldado por datos provenientes del propio Israel y criticó duramente los intentos del Gobierno israelí por ocultar información relevante. En cuanto a las declaraciones del expresidente Donald Trump sobre su premio Nobel, simplemente expresó su deseo de no entrar en conflictos personales y enfatizó la necesidad de entender bien el Derecho Internacional.

