Era una mañana como cualquier otra, pero a las 9:00 horas, el ambiente en los juzgados de Vía Alemania se tornó tenso. Un hombre de alrededor de 70 años, que esperaba en un pasillo de Instrucción, sufrió un infarto y se desplomó al suelo. La alarma corrió entre los presentes y, rápidamente, varios testigos dieron la voz de alerta.
Un rescate bajo presión
El caos se desató. Un policía nacional que estaba en los calabozos no dudó ni un segundo y subió a toda prisa para ayudar. Comenzó las maniobras de reanimación mientras otros llamaban al 112. En cuestión de minutos, media docena de ambulancias y varias patrullas de la Policía Local llegaron al lugar. Los sanitarios trabajaron durante casi una hora para devolverle el pulso al hombre.
Aquel pasillo se convirtió en el epicentro del drama; la evacuación fue inmediata mientras los profesionales luchaban por salvar una vida. Finalmente, después de intensos momentos de incertidumbre, el hombre logró estabilizarse gracias a la rápida intervención del equipo médico. Este incidente ha dejado una huella imborrable en todos los que estaban allí; nadie olvidará esa angustiosa espera ni el alivio palpable cuando por fin recuperó la vida.

