En la madrugada de este domingo, el silencio de Ca’n Pastilla se rompió con el sonido de las sirenas y el olor a humo. Un supermercado situado en el Camí de Ca’n Pastilla ha quedado hecho cenizas, dejando a sus trabajadores y propietarios con el corazón en un puño. La escena era desoladora; todo lo que conocían y por lo que habían trabajado duro se había desvanecido en llamas.
A las cinco de la mañana, las alarmas sonaron. Las llamadas desesperadas a Emergencias del 112 no tardaron en llegar, alertando sobre un fuego voraz que amenazaba no solo al negocio, sino también a los hogares cercanos. Con una carga de fuego impresionante, las llamas devoraron rápidamente cada rincón del establecimiento, muy cerca del Hotel Alua Linda, creando un caos absoluto.
La lucha contra el fuego
Los bomberos y la Policía Local actuaron con rapidez para contener la situación. Afortunadamente, nadie resultó herido, pero eso no quitó la angustia que se vivía mientras intentaban controlar el incendio. Las labores de extinción se alargaron más de una hora; incluso tuvieron que traer refuerzos con otro depósito de agua para lograr sofocar aquel monstruo indomable.
Con gran preocupación por los vecinos y los coches aparcados alrededor, los bomberos hicieron todo lo posible para evitar daños mayores. Finalmente, sobre las siete de la mañana lograron controlar el fuego. Pero al mirar hacia dentro del local, la realidad era dura: unos 80 metros cuadrados completamente arrasados. No quedaba nada en pie; ni productos ni muebles. «Lo hemos perdido todo», decía uno de los afectados entre lágrimas, reflejando la impotencia que sentían todos aquellos involucrados en esta tragedia.

