La historia reciente del tenis nos ha regalado un giro inesperado en el National Tennis Center de Pekín. Elena Rybakina, quien llegó como la flamante número uno del mundo tras su brillante actuación en el US Open, se encontró con una dura realidad: fue derrotada por Alina Charaeva, una jugadora clasificada en el puesto 118. En un partido que mantuvo a todos al borde de sus asientos, Rybakina cedió por 3-6, 6-4 y 6-3.
Un final amargo para una racha dorada
El encuentro duró más de dos horas y el ambiente en la Diamond Court era eléctrico. La joven armenia dio la vuelta al marcador y dejó a la kazaja sin opciones. Su primer servicio estuvo imbatible, ganando un impresionante 76% de los puntos disputados. Con esta derrota, Rybakina ve interrumpida su impresionante racha de catorce victorias consecutivas en torneos WTA 1000.
Pero no todo acaba aquí para ella. Aún con el dolor y las molestias que le ha estado causando su pie izquierdo –y que ya le habían obligado a jugar bajo analgésicos durante el US Open–, anunció que tomará unos días para descansar y recuperarse: «Noté un poco el pie al final del partido; es momento de descansar un poco y ver qué viene en las próximas semanas», afirmó visiblemente afectada.
A pesar del revés en Pekín, Rybakina reflexionó sobre lo intenso que ha sido su año: «Pasaron muchas cosas después de mi victoria en Nueva York. No he tenido tiempo para dormir ni recuperar fuerzas». Además, su ausencia en las finales de la Billy Jean King Cup fue otra carga pesada. Sin embargo, con determinación agregó: «Espero recuperarme al cien por cien para poder competir en los siguientes torneos».
Aún tiene pendiente participar en el WTA 1000 de Wuhan del 12 al 18 de octubre y todos esperamos verla volver más fuerte que nunca.

