MADRID, 8 de octubre. El Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) ha compartido una noticia que podría marcar un punto de inflexión en el conflicto. Este jueves, han anunciado que han completado la retirada de sus fuerzas no solo del territorio turco, sino también de posiciones estratégicas en el norte de Irak. Todo esto surge tras su decisión en mayo de poner fin a la lucha armada.
Un gesto por la paz
En un comunicado, el grupo ha afirmado: «Nuestro movimiento de liberación ha retirado todas las fuerzas que no representaban un riesgo de confrontación armada». Este gesto busca evitar que Ankara encuentre pretextos para obstaculizar el ya frágil proceso de paz. Además, durante este tiempo, han evacuado cuatro túneles y varias posiciones bélicas en Metina, al oeste de Zap, asegurando que estos no sean considerados como amenazas por el Estado turco.
El PKK subraya que esta acción es parte fundamental de su estrategia para poner fin a las hostilidades contra Turquía y continuar luchando por medios democráticos y políticos. En este contexto tan tenso y complejo, cada paso hacia la paz cuenta, pero ¿será suficiente?

