En el corazón de Oviedo, Samu Rodríguez se encuentra disfrutando de sus primeros meses como jugador del Real Oviedo. En una charla sincera con MARCA, el futbolista no puede ocultar su felicidad. «La verdad es que estoy muy contento. Me siento muy agradecido por la oportunidad que me han dado», cuenta con una sonrisa. La ciudad, la afición y sus compañeros lo han recibido con los brazos abiertos, algo que le hace sentir como en casa desde el primer día.
Un derbi para recordar
Su llegada al club ha estado marcada por momentos memorables, como ese primer derbi asturiano que ganó en el Tartiere. «Increíble. Desde que nos levantamos ese día, se veía a la gente por las calles con las camisetas del equipo», recuerda emocionado. Ese ambiente vibrante, esa conexión con la afición… todo suma para hacer de cada partido una experiencia única.
A pesar de un inicio lleno de desafíos, sobre todo por las lesiones en el equipo, Samu está convencido de que están construyendo una identidad sólida. «Es positivo tener una plantilla larga porque estas cosas pasan en el fútbol», reflexiona sobre cómo enfrentan esta temporada tan complicada. Y aunque reconoce que hay margen para mejorar, también admite: «Creo que estoy mejorando mucho defensivamente».
Y ahora se preparan para un duelo crucial contra el Eibar, líder de la categoría y un rival complicado. Pero Samu no se amedrenta: «No le tenemos miedo a nadie». Con el apoyo incondicional de 20.000 aficionados gritando en las gradas, está claro que este joven futbolista tiene ambiciones grandes y un espíritu inquebrantable para seguir luchando por su sueño en el Oviedo.

