Este martes, el ciclismo se vistió de gala en los Tres Valles Varesinos, donde el ciclista belga Jarno Widar (Lotto Intermarché) sorprendió a todos al llevarse la victoria en una emocionante edición que celebraba su número 105. Este clásico del otoño italiano, que abarcó un recorrido de 196,1 kilómetros entre Busto Arsizio y Varese, no defraudó. Widar dejó atrás a rivales de renombre como el británico Tom Pidcock (Q36.5) y el estadounidense Matteo Jorgenson (Visma), sellando su triunfo con una llegada apretadísima.
El resultado supone un cambio en el palmarés, dejando atrás a Tadej Pogacar, quien había dominado esta carrera durante varios años. La ausencia de Pogacar este año, debido a una caída sufrida recientemente en La Vuelta, abrió las puertas para nuevos talentos como Widar.
El regreso de Enric Mas
Entre los protagonistas del día estuvo Enric Mas, quien hizo su retorno a la competición con el Movistar Team. El campeón de La Vuelta cruzó la meta a 1:08 del vencedor junto a su compañero Pelayo Sánchez. Este evento fue una prueba importante para él antes del Giro de Lombardía, donde es considerado uno de los grandes favoritos tras haber sido segundo en la edición anterior.
A lo largo de la carrera, vimos cómo varios ciclistas intentaron marcar diferencias desde muy pronto. Los italianos Matteo Turconi y Tomasso Nencini se lanzaron al ataque junto al canadiense Noah Ramsay y otros competidores internacionales. Sin embargo, el equipo Pinarello Q36.5 asumió rápidamente el control para mantenerlos bajo vigilancia.
A medida que se acercaba la meta, las tácticas se intensificaron: Quinn Simmons y sus compañeros hicieron lo posible por escaparse, pero nada parecía frenar al imbatible Pidcock. En un giro inesperado durante la penúltima subida del día, Pidcock mostró su garra al cambiar de ritmo; solo Widar y Jorgenson lograron seguirle el paso.
Finalmente, en una bajada decisiva donde cada segundo contaba, Widar tomó las riendas y no miró atrás. Con más de 30 segundos sobre sus perseguidores al llegar al último ascenso, supo manejar perfectamente los nervios hasta hacerse con la victoria.

