En una tarde cualquiera en la Platja de Palma, un suceso ha dejado a más de uno con la boca abierta. La Policía Local ha puesto el foco en un comercio que parecía ofrecer artículos deportivos y bolsos de lujo, pero que, en realidad, ocultaba algo mucho más turbio: 198 productos presuntamente falsificados. La intervención tuvo lugar el pasado 30 de septiembre, cuando los agentes del SETUR realizaron una inspección rutinaria y se encontraron con una exposición visible que gritaba «¡esto no es legal!».
Un negocio lleno de sorpresas
Al llegar al local, situado en la calle Cartago, los policías encontraron ropa y complementos de marcas prestigiosas que carecían por completo de las autorizaciones necesarias para ser vendidos. Se trataba de un hombre español, de 61 años, quien era el responsable del negocio. Al requerirle la documentación correspondiente, este no pudo justificar la procedencia legítima del género. Sin pensarlo dos veces, los agentes levantaron un acta y decomisaron la mercancía.
Entre lo incautado había nada menos que 53 bolsos imitación de firmas muy conocidas, 49 equipaciones completas de fútbol y 66 camisetas tanto de baloncesto como fútbol que lucían orgullosamente sus logotipos oficiales. Un auténtico golpe al monocultivo turístico donde muchos se aprovechan a costa del trabajo ajeno.
A día de hoy, el dueño enfrenta diligencias penales por un presunto delito contra la propiedad industrial. Aunque no fue detenido en el acto, su situación se complica a medida que avanza la investigación judicial. El material confiscado ha quedado bajo custodia policial hasta que se resuelva su futuro ante las autoridades competentes.

