En el corazón de Pere Garau, la comunidad ha alzado la voz con una preocupación que nos toca a todos. En el marco del Ecomapa 2026, las entidades Flipau amb Pere Garau, Pere Garau Saludable y la Plataforma Bellasombras han hecho un registro alarmante: más de 44.000 alcorques vacíos, 27.000 tocones o árboles muertos, y unos impactantes 76.000 ‘alcorques asfixiantes’. Este martes, se reveló que 141 de esos alcorques están especialmente mal ubicados en calles como Benet Pons i Fàbregues y Torcuato Luca de Tena.
La lucha por un espacio verde que necesitamos
Pero, ¿qué significa realmente todo esto? Como bien dicen los representantes de estas organizaciones: «Los árboles son mucho más que simples plantas; son nuestros aliados contra el calor y contribuyen a mantener viva la biodiversidad en nuestras ciudades». La pérdida de arbolado no es solo cuestión estética; estamos hablando de perder sombra, calidad de vida e incluso nuestro patrimonio natural.
No podemos ignorar el grito desesperado desde la plataforma Bellaombres, que ha señalado las ubicaciones donde antaño florecían estos árboles, ahora desaparecidos tras talas indiscriminadas el pasado diciembre. En sus propias palabras: «Estamos aquí para reivindicar el arbolado necesario para nuestras ciudades».
Esta iniciativa cuenta con el respaldo de grupos como Alianza por el Clima y Juventud por el Clima, entre otros. Y lo más impresionante es que 2.145 personas, en solo dos días, han marcado más de 148.000 puntos negros. ¡Eso sí que es trabajo comunitario! Cada uno de ellos ha aportado su granito de arena para visibilizar esta situación crítica.
A medida que los resultados llegan a los despachos municipales, queda claro que la organización ciudadana está un paso adelante respecto a los poderes públicos. Es hora de escuchar a quienes habitan nuestros barrios y tomar acciones reales para renaturalizar nuestras ciudades antes de que sea demasiado tarde.

