Encontrar a alguien que pueda hacer múltiples cosas y, además, hacerlo bien no es fácil. Sin embargo, ahí está Bernardo José Mora, un verdadero ejemplo de versatilidad. Este hombre, que lleva más de 40 años marchando, ha dejado su huella en el diario Ultima Hora como articulista y también como escritor de obras diversas.
A muchos palmesanos les sonará su peculiar estilo al caminar por el paseo marítimo de Palma, donde se ha convertido en un habitual durante sus entrenamientos. Otros lo reconocerán por sus artículos o por alguno de sus libros. Es un personaje multifacético que sigue escribiendo y marchando a diario, aunque ya no persigue la competitividad desenfrenada de antaño. «Intento salir a marchar todos los días. Para mí es más una costumbre que otra cosa; salgo a disfrutar».
Un viaje desde la marcha hasta la escritura
Pero lo curioso es cómo combina su pasión deportiva con la literaria. Su camino comenzó corriendo antes de enamorarse definitivamente de la marcha, una disciplina cuya técnica siempre ha generado debates. «La marcha es pura esencia para mí», afirma con nostalgia romántica. La transición hacia las competiciones de ultrafondo en Francia le abrió un mundo nuevo donde el esfuerzo físico se convertía en algo casi sagrado.
Mora se convirtió en uno de los pioneros del ultrafondo en Baleares, enfrentándose a retos extremos que muchas veces se disputaban bajo condiciones adversas. «Después de esas carreras regresaba a Mallorca con premios tan peculiares como lámparas gigantes o cepillos para el baño», recuerda con una sonrisa.
Ahora bien, ¿cómo compara ser marchador con ser periodista? Para él son dos mundos distintos pero complementarios. Mientras que en competición puede prever el resultado según su entrenamiento, al escribir enfrenta constantemente el juicio del lector: «Si me sale bien estoy contento; si no, me pesa».
A pesar del rigor periodístico y literario que aplica a su obra —abarcando géneros como novela histórica o intriga— siempre busca contar historias ocultas detrás del deporte y no dejarse llevar solo por números o estadísticas. En definitiva, ha hecho del periodismo y la literatura parte integral de su vida sin perder nunca esa esencia curiosa que lo define.
Después de tantas décadas entre páginas y caminos recorridos, Mora tiene aún proyectos pendientes: quiere cerrar su trilogía sobre Palma mientras sigue disfrutando cada día al salir a marchar por su ciudad natal.
Así avanza Bernardo José Mora: sin prisa pero sin pausa; siempre adelante tanto en sus escritos como en cada paso dado sobre el asfalto.

