En las calles de Palma, un joven artista conocido como @hechosechas ha levantado la voz. Con su pasamontañas y una serie de carteles que no pasan desapercibidos, ha llenado la ciudad con mensajes que invitan a la reflexión. Sin embargo, esta expresión artística ha desencadenado una situación tan tensa que lo ha llevado a considerar una huelga de hambre. Así lo compartió en su cuenta de Instagram, donde acumula casi 8.000 seguidores.
Una intervención desproporcionada
El pasado domingo 4 de octubre, este artista fue detenido por nada menos que siete agentes de la Policía Local. Según él, estos policías decidieron que su atuendo era una ‘amenaza’ para los ciudadanos. «¿Qué es lo que pasa?», se preguntaba mientras relataba cómo fue trasladado a un callejón para mantener el anonimato necesario para su trabajo. En sus propias palabras: “Hoy me han incautado mi arte”. No solo le quitaron sus carteles; también le confiscaron rotuladores, bridas e incluso su trípode, algo completamente ajeno a cualquier infracción.
El joven denuncia que todo esto ocurrió sin posibilidad de diálogo y considera que es un acto claramente desmedido. Además, subraya cómo las autoridades continúan llamando a su trabajo ‘publicidad’, ignorando por completo el derecho a la libertad creativa amparado en nuestra Constitución.
A través de un mensaje profundo y sincero, reclama apoyo para visibilizar lo que califica como un “atropello a la cultura urbana”, advirtiendo que no se quedará quieto ante esta injusticia: “Si no me devuelven mis materiales y no se reconoce lo desproporcionada de esta medida, estoy dispuesto a iniciar una huelga de hambre”, afirma con determinación.
Con planes para reunirse con su asesor legal pronto y evidencia gráfica en mano para respaldar su causa, @hechosechas está decidido a luchar por sus derechos como creador. Este enfrentamiento pone sobre la mesa la problemática del control sobre el arte urbano en Palma y hace reflexionar sobre hasta dónde llegan las limitaciones impuestas por ordenanzas cívicas cuestionables.

