En el corazón de nuestra comunidad, donde antaño los campos verdes eran testigos del esfuerzo diario de agricultores apasionados, hoy se alza una voz que clama por un cambio. Apaema, esa asociación que lleva años defendiendo lo nuestro, ha decidido no quedarse callada ante la nueva ley agraria que se cocina en las instituciones. Su mensaje es claro: necesitamos garantías sólidas para proteger ese suelo que nos da de comer y un impulso real hacia la producción ecológica.
Un futuro sostenible para todos
Es triste ver cómo hemos pasado de ser una Mallorca agrícola a convertirnos en un monocultivo turístico en cuestión de dos generaciones. Esa transformación no solo ha afectado al paisaje; ha cambiado nuestras vidas. Por eso, desde Apaema hacen hincapié en que no podemos permitir que este proceso continúe sin freno. “El futuro de nuestra tierra está en juego”, asegura uno de sus representantes, con esa pasión y determinación que tanto les caracteriza.
La lucha por el derecho a cultivar y consumir productos locales tiene que ser prioritaria. No se trata solo de números o leyes frías; estamos hablando del sustento de muchas familias y del legado que dejaremos a las próximas generaciones. Por eso, es momento de actuar, unir fuerzas y exigirle a nuestros gobernantes medidas concretas.

