Desde Adén, el Gobierno yemení, que cuenta con el respaldo de la comunidad internacional, ha salido al paso de las afirmaciones de los hutíes sobre un supuesto ataque a Riad, calificándolas de falsas y engañosas. Según ellos, estas declaraciones son un intento desesperado del grupo para esconder las severas pérdidas que han sufrido en recientes enfrentamientos. El general Turki al Malki, portavoz de la coalición liderada por Arabia Saudí, se expresó claramente: «Los hutíes han sufrido un revés considerable en Taiz y están buscando victorias ilusorias para distraer a la población».
La realidad detrás de las palabras
Y es que no es solo ruido. Al Malki también mencionó cómo estos insurgentes respaldados por Irán intentan desviar la atención ante la creciente ira popular en Saná, la capital yemení que controlan desde hace más de diez años. En medio de esta guerra civil que parece no tener fin, los hutíes reclamaron haber atacado Riad justo cuando la coalición confirmaba ataques contra objetivos militares en Saná.
El Gobierno yemení aseguró haber llevado a cabo 257 operaciones contra posiciones hutíes. La televisión Al Yazira destacó la captura reciente de la fortaleza de Sama tras intensos combates. ¿Y qué hay de las cifras? Se estima que estas incursiones han causado al menos 700 muertes entre los hutíes y destruido 170 vehículos de combate. Todo esto afecta su capacidad operativa.
A pesar del avance territorial logrado por los hutíes desde su ofensiva del 3 de septiembre en Taiz y Hodeida —que incluyó la toma de Moca— el panorama sigue siendo complicado para todas las partes involucradas. A medida que se intensifica el conflicto, queda claro que cada bando busca posicionarse en una lucha donde cada declaración cuenta.

