El alemán Alexander Zverev ha desatado su talento en el National Tennis Center de Pekín, dejando a todos boquiabiertos. En solo 55 minutos, el joven tenista ha hecho lo que muchos creían imposible: barrer al jugador local Shang Juncheng, un chico con mucho futuro pero que hoy no fue rival. El resultado, un contundente 6-0 y 6-3, habla por sí mismo.
Zverev comenzó el partido como un verdadero torbellino, logrando un rosco en apenas 22 minutos. ¡Impresionante! Con solo siete puntos cedidos en toda la primera manga, dejó claro quién mandaba en la pista. En el segundo set, aunque Shang logró hacer algo de resistencia, nunca logró poner en aprietos al campeón germano.
Un paso más cerca del número uno
Con esta victoria, Zverev se acerca cada vez más a la cima del ranking ATP. La diferencia entre él y los dos primeros clasificados se reduce a tan solo 1.280 puntos. La ausencia de Sinner en Shanghái por una lesión le da aún más posibilidades al teutón de conquistar esa ansiada posición.
Parece que el destino le tiene preparado otro gran desafío: enfrentarse al legendario Novak Djokovic. “Estoy emocionado por este partido”, confesó Zverev tras su triunfo. “Sé que Novak ama esta pista; aquí nunca ha perdido”. Pero él también cree en sus posibilidades y eso es lo que realmente importa.
No podemos olvidar que Djokovic tiene un historial impresionante aquí, habiendo ganado todos sus encuentros hasta ahora. Pero si hay algo claro es que Zverev está decidido a cambiar esa historia y buscar su lugar entre los grandes.

