La selección española de fútbol ha vuelto a demostrar que no solo es campeona del mundo, sino que se siente cómoda en el trono. Con un dominio aplastante en los duelos entre las mejores selecciones desde que De la Fuente asumió el mando, España está lista para dejar huella una vez más.
Hoy, Oviedo se viste de gala. Han pasado más de diez años desde que el Carlos Tartiere vibró con una victoria por 2-0 rumbo a la Eurocopa de Francia. En aquel entonces, con Del Bosque al frente y una estrella solitaria en la camiseta, España luchaba por mantenerse relevante ante los ecos de glorias pasadas. Ahora, llega un equipo renovado y audaz, capaz de mirar a cualquier rival a los ojos.
Una trayectoria imparable
La selección actual no solo es campeona del mundo y de Europa; también cuenta con una Liga de las Naciones en su haber y un puñado de campeones olímpicos. Desde marzo de 2023, bajo la dirección de De la Fuente, han disputado once partidos contra otros campeones del mundo y apenas han dejado escapar uno: un empate con Brasil gracias a un penalti en el último suspiro.
Aparte de eso, solo victorias adornan su camino: dos finales ganadas contra Argentina e Inglaterra y hasta tres triunfos sobre una Francia que parece tenerle respeto. Esas estadísticas son simplemente abrumadoras.
No contentos con lo logrado, hoy España tiene otra oportunidad para reafirmar su estatus ante una República Checa que llega tambaleándose tras dos derrotas consecutivas. Mientras tanto, nuestros chicos disfrutan del calor local y están listos para dar espectáculo.
Aquí no hay lugar para relajarse; Oviedo espera algo grande esta noche. La fiesta española promete ser épica, pero recordemos: siempre hay que estar alerta en este deporte. Como diría Santi Denia, entrenador checo vinculado a muchos jugadores rivales: «España es la mejor, pero nuestra idea es ganar el partido». Y así debería ser siempre.

