Este viernes, la tragedia vuelve a golpear a Gaza. Un palestino ha perdido la vida tras un nuevo ataque del Ejército israelí en el norte de la Franja, y lo más desconcertante es que esto ocurre pese al acuerdo de alto el fuego firmado hace tan solo unos meses. Este pacto, impulsado por Estados Unidos y aceptado tanto por Israel como por Hamás, parecía haber traído algo de esperanza a una situación devastadora.
Un día más de dolor
Fuentes locales han informado que un dron israelí lanzó su carga mortal cerca del cruce de Ansar, al oeste de la ciudad de Gaza. El fallecido ha sido identificado como Ibrahim Munir al Masri, un nombre más en la larga lista de víctimas que se acumulan día tras día. El diario ‘Filastin’ se hace eco del dolor que siente una comunidad desgarrada por los constantes ataques.
A pesar del silencio del Ejército israelí sobre este último ataque, sí han comunicado con rapidez la muerte de un supuesto francotirador de Hamás durante un bombardeo en Jan Yunis. Según ellos, este hombre promovía «planes terroristas» contra sus fuerzas y ciudadanos. En medio de esta vorágine bélica, las cifras son escalofriantes: cerca de 1.440 palestinos han perdido la vida desde que comenzó el alto el fuego y más de 74.000 desde que iniciaron los bombardeos tras los ataques del 7 de octubre pasado.

