En un día cualquiera en el CEIP i ESO Joan Miró, los estudiantes se enfrentan a temperaturas que superan los 30 grados en sus aulas. Mientras tanto, el senador socialista José Hila decidió alzar la voz y llevar esta problemática al Senado. Durante una comisión sobre Comunidades Autónomas, Hila no dudó en denunciar cómo el tema de la climatización está dejando a nuestros jóvenes en condiciones que son simplemente inaceptables.
Hila defendió con fervor su moción sobre las olas de calor y aprovechó para lanzar un dardo directo al PP: «No se dejen llevar por las obsesiones de Vox, como esa insensatez de negar el cambio climático». Como si eso no fuera suficiente, recordó la reciente votación del Ajuntament de Palma donde Vox se opuso a medidas para enfriar los colegios. Lo curioso es que su argumento principal fue que antes también se estudiaba sin aire acondicionado; ¡como si eso justificara dejar a nuestros chicos y chicas en un horno!
¿Quién está realmente cómodo?
El senador palmesano destacó una clara incongruencia: «Los alumnos están sudando la gota gorda mientras los que votan en contra disfrutan del fresquito en sus despachos a 21 grados». Y es que resulta frustrante ver cómo algunos políticos parecen haber olvidado lo básico: la educación debe ser prioritaria, y eso incluye garantizar un ambiente propicio para el aprendizaje.
Por su parte, el portavoz de Vox en Palma, Fulgencio Coll, no tardó en salir al paso criticando al PSOE por dejar desatendidos a otros lugares como Ceuta, pero parece que todos olvidan lo más importante: aquí mismo, nuestros niños están sufriendo.

