La Real Federación Española de Natación (RFEN) se prepara para una celebración que promete dejar huella. Este viernes en Madrid, Blanca Gil, una auténtica pionera del waterpolo tanto a nivel nacional como internacional, será homenajeada al ingresar en el prestigioso Salón de la Fama. Y no es para menos; su trayectoria habla por sí sola.
Un reconocimiento más que merecido
A sus 43 años, Blanca comparte este honor con otros grandes como Joan Fortuny, Felipe Perrone y Fernando Navarro. La selección fue realizada por un jurado que incluye representantes del Consejo Superior de Deportes y del Comité Olímpico Español, pero también ha sido influenciada por la voz del pueblo a través de las redes sociales. ¡Así es como deberían hacerse las cosas!
La historia de Blanca comenzó en el año 2000 cuando se unió a la selección española de waterpolo femenino. Desde entonces, ha vivido momentos inolvidables, destacando una plata en el Europeo de Málaga en 2008 y dejando su huella en la Liga Mundial. Pero su viaje no fue fácil: en 2009 participó en el Mundial de Roma sin saber que enfrentaba un cáncer de útero. Tras superar esta dura prueba con valentía, regresó a lo que ama: jugar al waterpolo.
Su palmarés incluye ser campeona de Europa y triunfadora tanto en ligas italianas como españolas, además de ser máxima goleadora del Mundial 2007 en Melbourne. Equipos icónicos como el Orizzonte Catania o el Olympiacos han tenido la suerte de contar con ella. Y aunque tomó un respiro del waterpolo durante un tiempo, volvió con fuerza al Mallorca Waterpolo Club en la temporada 2020/21.
No solo es una jugadora excepcional; también ha dejado su marca como nutricionista en clubes como Palma Futsal. Su pasión y dedicación hacen que sea considerada un emblema internacional del deporte acuático. Por eso, hoy celebramos su entrada al Salón de la Fama; porque no hay duda: Blanca Gil se lo merece todo.
