En una operación que podría parecer sacada de una película, la Policía Nacional ha logrado detener a cinco personas, dos hombres y tres mujeres, que formaban parte de un grupo criminal muy activo en Mallorca. Estos individuos, todos de origen rumano, se especializaban en un arte oscuro: robar carteras y objetos de valor a turistas desprevenidos.
Los detenidos no eran unos novatos; actuaban con una precisión digna de un reloj suizo. Se movían principalmente por Palma y otros rincones de la hermosa Part Forana, buscando especialmente a turistas de mediana y avanzada edad. Con la astucia propia del mejor mago, se camuflaban entre ellos, haciéndose pasar por viajeros para luego aprovechar cualquier descuido y lanzar sus garras sobre las pertenencias ajenas.
Un plan maestro detrás del hurto
Cada miembro del grupo tenía su propio papel asignado. ¿Quién diría que el arte del robo podía requerir tanta organización? Sabían perfectamente cuándo actuar y cómo moverse para no levantar sospechas. La investigación llevada a cabo por el Grupo de Hurtos no dejó piedra sin mover desde su creación el pasado mayo dentro de la Brigada Provincial de Policía Judicial. El martes pasado, los agentes supieron que estos ladrones estaban activos en el centro de Palma y decidieron poner en marcha un operativo.
Y así fue como lograron interceptar a dos miembros ese mismo día, seguido por la captura de los otros tres al día siguiente. Un golpe efectivo que demuestra que cuando se trabaja con empeño se puede hacer frente a estos delitos que tanto afectan a nuestra comunidad turística.

