El pasado 30 de septiembre, Zaragoza fue el escenario del evento WeAreCobots Logistics, donde se reveló cómo la industria logística está dando un vuelco gracias a la llegada de los robots y la inteligencia artificial. Esta revolución no solo busca optimizar almacenes, sino también mejorar la carga y descarga de mercancías, todo mientras se automatizan tareas rutinarias.
Aunque ahora todos hablamos de IA como si fuera algo nuevo, lo cierto es que el big data y el machine learning llevan años haciendo su magia en este sector. Pilar Fernández de Alarcón, Directora de Transferencia ITA, nos recuerda que estas herramientas han estado presentes entre 15 y 20 años para predecir demandas y planificar producciones. Pero ahora llega la IA generativa, que promete cambiar radicalmente la relación entre los operarios y los sistemas automatizados.
Una conversación más natural con las máquinas
Imagina poder hablar con un robot tan fácilmente como lo harías con un compañero de trabajo. Según Fernández de Alarcón, eso es precisamente lo que traerá esta nueva tecnología: «El operario solo va a hablar, va a interactuar de una forma súper natural con cada uno de los robots». Esto no solo hará más fácil su trabajo, sino que mejorará la eficiencia en todo el proceso logístico.
No podemos pasar por alto que el sector enfrenta una crisis laboral; hay escasez de trabajadores en roles clave como conductores o personal de almacén. Alejandro Herráez, Director Técnico de Alia Aragón, señala un absentismo preocupante del 7.6% en España. Ante esta situación crítica, contar con robots puede ser una solución viable para mantener la productividad sin depender tanto del recurso humano.
Aun así, Carolina Ciprés del Zaragoza Logistics Center nos advierte: no se trata solo de seguir modas tecnológicas. Hay que hacer un diagnóstico claro sobre qué procesos pueden realmente beneficiarse. La automatización debe tener sentido; no vale tirar a la basura tareas humanas sin pensar en las consecuencias.
A medida que avanzamos hacia esta nueva era tecnológica en logística, es esencial formar a los trabajadores para que comprendan cómo sus funciones van a cambiar con estos avances. A través de simulaciones y formación adecuada, se busca mostrarles las nuevas oportunidades que surgen ante ellos en lugar del miedo al desempleo.
La evolución está aquí: la IA sigue ayudando a analizar datos y prever demandas mientras se acerca cada vez más al trabajador común mediante interfaces sencillas y lenguaje natural. El futuro ya no será solo cuestión de tener más robots; será crucial encontrar formas efectivas para interactuar con ellos.

