En una historia que parece sacada de una película, un hombre de 39 años en Calvià ha sido detenido tras llevar a cabo una maniobra poco astuta: se enviaba kilos de marihuana a un punto de recogida en lugar de a su casa. La Guardia Civil ha logrado desenmascarar este intento por evadir la acción policial.
Todo comenzó hace unos meses, cuando los empleados de un establecimiento local se dieron cuenta de que habían recibido paquetes dirigidos a su nombre. ¿Qué contenían? Al abrir las cajas, se encontraron con cinco bolsas de marihuana perfectamente selladas, cada una con un peso aproximado de un kilogramo. Algo no olía bien y decidieron alertar a las autoridades.
Una investigación que dio sus frutos
A partir de ahí, la Guardia Civil puso en marcha una investigación para rastrear al misterioso remitente y receptor. Las semanas pasaron y la tensión aumentaba; pero finalmente, el pasado 29 de septiembre, los agentes lograron dar con él. La detención se realizó en el acto, acusándolo del delito grave contra la salud pública por tráfico de drogas. Ahora este hombre ya enfrenta las consecuencias ante la justicia.
No cabe duda: intentar burlar a la ley puede salir caro. Un recordatorio más sobre lo importante que es ser responsables y no jugar con fuego.

