Era una noche más en Palma, cuando un joven de tan solo 28 años, que disfrutaba de su paseo sobre un monociclo eléctrico, se convirtió en protagonista de una historia desafortunada. Todo ocurrió en Son Fusteret, alrededor de las 20.50 horas, justo frente a Begudes Puig. Un autocar que iba en la misma dirección hizo un giro imprudente hacia la derecha y, sin previo aviso, arrolló al chico.
Los ecos del accidente pronto llegaron a oídos de los servicios de emergencia. Varios conductores, alarmados al ver al joven tendido en el suelo con graves lesiones, no dudaron en alertar a los equipos médicos. En ese momento crítico, un médico forense que pasaba por allí se detuvo para prestar ayuda. Consciente de la gravedad de la situación, trató de mantener al herido despierto mientras esperaba la llegada de los sanitarios.
La lucha por su vida
Casi una hora después, los servicios sanitarios lograron estabilizarlo y lo trasladaron rápidamente al hospital Son Espases. Allí llegó en estado grave con múltiples contusiones y una fractura en una pierna; unas heridas que nos recuerdan lo frágil que es la vida. Mientras tanto, el conductor del autocar continuó su camino sin darse cuenta del horror ocurrido hasta que fue informado por las autoridades presentes.
No podemos dejar de pensar: ¿qué está pasando con nuestras calles? Este tipo de incidentes nos deben hacer reflexionar sobre la seguridad vial y cómo estamos tratando a aquellos que optan por medios alternativos como el monociclo eléctrico. La comunidad merece respuestas y medidas contundentes para evitar que estas tragedias se repitan.

