El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha decidido no quedarse callado y ha presentado una denuncia por difamación contra varios medios de comunicación de su país. La razón detrás de este movimiento es la revelación de que él habría recibido advertencias sobre un ataque inminente desde Gaza antes del fatídico 7 de octubre. A través de sus redes sociales, Netanyahu expresó: “Hoy he presentado demandas por difamación contra las calumnias según las cuales, supuestamente, habría recibido un aviso antes del 7 de octubre. Emiratos lo ha desmentido, los egipcios lo han desmentido: es una mentira absoluta”.
Un contexto electoral complicado
Y como no podía ser de otra manera, en medio del torbellino político que vive Israel, el primer ministro no dudó en señalar que estas acusaciones tienen un trasfondo electoral. “No es casualidad que estas mentiras se difundan ahora, en vísperas de las elecciones”, afirmó con rotundidad. Para él, sus adversarios buscan derrocar su gobierno y traer al poder a una coalición compuesta por fuerzas que él considera contrarias a los intereses del país.
Netanyahu cree que sus oponentes quieren establecer un Estado palestino y está convencido de que seguirán lanzando ataques mediáticos para ocultar lo verdaderamente relevante: la elección entre la derecha y Palestina. En este marco tenso, su partido Likud ha anunciado una demanda donde pide nada menos que 2,6 millones de séqueles (cerca de 750.000 euros) a medios como ‘Haaretz’ y Canal 12, así como a varios periodistas destacados.
Apenas unas horas después de lanzar esta ofensiva legal, Netanyahu se vio obligado a negar información publicada por el diario ‘The Wall Street Journal’, la cual sugería que había sido avisado por el jefe del servicio secreto egipcio sobre el ataque inminente. Además, un exministro palestino se atrevió a declarar que había transmitido alertas sobre planes peligrosos por parte de Hamás. Pero eso no fue todo; el antiguo jefe del Shin Bet también anunció acciones legales contra Netanyahu tras ser acusado falsamente respecto al conocimiento previo sobre la amenaza.

