Un giro inesperado ha marcado la investigación del devastador incendio que, el pasado domingo, se llevó la vida de un hombre de 48 años en un asentamiento de chabolas en Casa Lola, Sant Josep, Ibiza. La Guardia Civil ha hecho hincapié en que no cierran ninguna puerta y están considerando incluso la posibilidad de un acto criminal tras encontrar indicios que sugieren que el fuego podría haber sido provocado.
Un suceso desgarrador
El fuego comenzó a primeras horas del domingo, alrededor de las 07:10, arrasando rápidamente la precaria vivienda donde habitaba la víctima. Fue un momento aterrador; los equipos de emergencia llegaron al lugar con dos ambulancias del SAMU 061 para atender a un hombre gravemente herido. La situación era crítica: presentaba quemaduras en el 90% de su cuerpo y, aunque los médicos hicieron todo lo posible para estabilizarlo antes de llevarlo al Hospital de Can Misses, lamentablemente falleció horas después.
Desde el Área de Salud de las Pitiusas han expresado su profundo pesar por esta tragedia, asegurando que «se luchó hasta el final», pero no fue suficiente. Además, han enviado sus condolencias a la familia y amigos del fallecido. Mientras tanto, los Bomberos de Ibiza trabajaron intensamente para extinguir las llamas con varias unidades móviles.

